El calabacín puede conservarse en el frigorífico durante unas dos semanas. También se pueden conservar los calabacines congelados, siempre que con anterioridad se escalden en agua hirviendo durante unos tres o cinco minutos.
Así se prepara:
Los calabacines se pelan y se parten en rodajas. Se rebozan en un poco de harina y se fríen en una sartén con un chorrito de aceite. Ya fritos, se colocan en una fuente de horno.
En la misma sartén, se fríen la cebolla y los ajos picados muy finos. Una vez fritos, se añaden los tomates pelados y en trozos, así como el perejil, se sazona con sal y se deja freír hasta que todo esté bien pasado.
La salsa se pasa por el pasapurés y se vierte sobre los calabacines. Se espolvorean con queso rallado y se meten en el horno durante 10 minutos. Por último, se deja gratinar unos instantes y se sirven en la misma fuente.
Ingredientes para 4 personas
4 calabacines, 1/2 kg de tomates, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 2 cucharadas de queso rallado, harina, perejil, aceite de oliva, sal.




