Noticias | Cine

Crónicas desde el Festivalito de La Palma (III)

Más allá del prisma oscuro con Dylan Greenberg

La nueva estrella de Troma presentó en el Festivalito su película 'Dark Prism' y ha estado rodando en La Palma
19-05-2016 11:25
2 votos
Dylan Greenberg. | A.G.G.

Dylan Greenberg. | A.G.G.

Ayoze García González

Este jueves Lloyd Kaufman se vuelve a Nueva York tras varios días en La Palma recibiendo parabienes de fans y colegas directores, y también de algún que otro político al que presumimos poco ducho en el universo tromático.

Unas horas antes, el miércoles por la noche, se proyectó en los Multicines Millenium de Los Llanos de Aridane la más reciente película de Kaufman, el primer volumen de 'Return To Nuke 'Em High', de 2013. El hecho de que se trate de uno de sus filmes mejor hechos no significa ni mucho menos que sea el más impactante ni el más gracioso, y si lo juzgamos por separado, es decir, sin tomar en cuenta la segunda entrega (que según tengo entendido todavía está en fase de edición), queda bastante cojo.

Pero a su favor 'Return To Nuke 'Em High, Vol. 1' cuenta con la química (nunca mejor dicho, ya que la cosa va de una planta nuclear reconvertida en fábrica de comida rápida para institutos) que despliegan las dos protagonistas, Asta Paredes y Catherine Corcoran. Y no falta la dosis de aberraciones varias (penes gigantes, pedos y patos mutantes) que esperan los fans de los estudios Troma.

Por otra parte, las alusiones a temas y personajes de actualidad (quizá demasiadas, por aquello de que pueden dejar la película anticuada en unos pocos años) demuestran que el creador de 'El Vengador Tóxico' se mantiene al día, y su arsenal de trucos de montaje no tiene nada que envidiar a cualquier otra película gamberro-postmoderna con adolescentes, como por ejemplo 'Castigo sangriento', de Joseph Kahn.

Tras la marcha de Lloyd Kaufman, los integrantes del equipo de Troma que quedan en la isla son el cineasta palmero Josafat Concepción (que tenía previsto filmar ayer un corto para La Palma Rueda en la sede del Festivalito en Los Llanos, el Real 21) y Dylan Greenberg, a quien por fin pude entrevistar antes de la proyección de 'Return To Nuke 'Em High, Vol. 1' tras haber visto su película 'Dark Prism' ('Prisma oscuro' en castellano) el pasado domingo.

Dylan, una neoyorquina de menos de veinte años que trabaja en labores de edición en Troma, se declara contenta con el contraste de los paisajes verdes de La Palma, y destaca que aquí ha encontrado a mucha gente "a la que le importan las películas y el arte".

Además de presentar su filme, ha participado en algún que otro corto de La Palma Rueda (parece que vamos a verla sujetando una gallina junto a los actores José Carlos Domínguez e Iñaki Tejedor, que hacen de guardias civiles) y ha rodado escenas para su próximo proyecto, una reinterpretación del relato de Lovecraft 'Herbert West: reanimador', que ya diera pie a la famosa saga de cine de terror 'Re-animator'. Según cuenta, en su versión un monstruo resucita en Canarias y viaja a Nueva York. Yo solo sé que tras la proyección de 'Dark Prism' nos tuvo al público gritando y corriendo por la sala mientras ella grababa con su cámara a hombros de Josafat.

Una de las especialidades de Greenberg es tomar una historia conocida y darle la vuelta: a La Palma se trajo DVDs de otro de sus trabajos, 'Amityville: Vanishing Point', un regreso a la famosa casa encantada, si bien su creadora considera que el resultado final está más cerca de la serie 'Twin Peaks', de David Lynch.

En ese punto le pregunto por sus influencias, y suelta una ristra de nombres de directores entre los que figura el español Juan Piquer Simón (autor de 'Mil gritos tiene la noche' y todo un referente del terror de serie B), pero también Guy Maddin. Y sin duda el cine de Greenberg tiene muchos puntos en común con el libérrimo surrealismo de las películas del canadiense ("las he visto casi todas", apunta). Recordemos que Maddin obtuvo un premio especial del jurado en 2015 en el Festival de Las Palmas de Gran Canaria con 'The Forbidden Room'.

Merece la pena destacar por tanto que Greenberg tiene un estilo propio al margen de los parámetros habituales de Troma, pese a que saca partido a la iconografía del estudio: en 'Dark Prism' aparece el pene monstruoso de 'Tromeo And Juliet' y una de las escenas más graciosas tiene como protagonista al propio Lloyd Kaufman, que hace de vicepresidente de una empresa llamada T.R.O.M.A., pero que no tiene nada que ver con Troma, y hay una carpeta de ordenador para fotos de ardillas y otra carpeta para fotos de ratas, y...

La directora explica que esa escena la escribió un amigo suyo para un corto, y ella le propuso integrarla en la película, con la ventaja de poder rodar en los estudios Troma y con Kaufman como actor. Greenberg no suele escribir guiones, de modo que tiende bastante a la improvisación, y acredita como coguionistas a aquellos actores que aportan sus propias frases. Luego se las apaña en el proceso de edición para hacer un todo de escenas que en el caso de 'Dark Prism' rinden homenaje alternativamente a 'La semilla del diablo', 'Carrie', Alejandro Jodorowsky y las películas de terror de los años treinta, aunque también hay peleas y momentos musicales.

En dicha capacidad para mezclar géneros cinematográficos, Dylan Greenberg sí que se acerca más a sus mentores de Troma, que le dejaron reciclar para 'Dark Prism' un buen número de escenas de coches estrellándose y ardiendo sacadas de películas del estudio (incluyendo el famoso vuelco en el aire de 'Sgt. Kabukiman N.Y.P.D.', que Lloyd Kaufman ha ido incluyendo una y otra vez en filmes posteriores).

Pero sigue habiendo una diferencia: en Troma manejan presupuestos pequeños que para algo dan, mientras que Greenberg trabaja a menudo sin presupuesto en absoluto. No por ello va a parar de hacer cine en el futuro, tirando de efectos especiales artesanales y desparpajo. Y visto lo visto, habrá que seguirle la pista.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook