Los días del 12, 13 y 14 (21.30 horas), la Plaza de Los Algodoneros de Santa Lucía de Tirajana será escenario del ciclo Cine de una isla de verano, en cuyo marco se exhiben las cintas Súper 8, Criadas y señoras y La guerra de los botones. La iniciativa está organizada por el Cabildo de Gran Canaria, que, tras varios años de ausencia, lo ha recuperado en colaboración con varios Ayuntamientos y a través de Gran Canaria Espacio Digital.
La próxima semana (18, 19 y 20 de septiembre) el cine se trasladará a Gáldar, poniendo fin a la edición de este año. Para más información sobre horarios y emplazamientos, se recomienda contactar directamente con los respectivos Ayuntamientos.
"Con esta iniciativa, el Cabildo pone al alcance de muchos vecinos y vecinas de Gran Canaria la posibilidad de disfrutar, gratuitamente, de cintas relativamente recientes, tanto como nos permite la ley, ya que no podemos proyectar películas del año en curso, enriqueciendo la oferta cultural de sus municipios", ha explicado el consejero insular de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural, Larry Álvarez.

Súper 8 (EEUU, 2011), de J.J Abrams cuenta la historia de Joe, un muchacho que vive en un pueblo de Ohio y que, tras perder a su madre en un accidente, vive con su padre. Un verano, mientras rueda en Súper 8 una película de zombis con sus amigos, observa cómo una camioneta se estrella contra un tren de mercancías, suceso que coincide con el inicio de una serie de fenómenos extraños en el pueblo.

Dirigida por Tate Taylor, Criadas y señoras (EEUU, 2011) es un drama inspirado en el Mississippi de los años 60 del siglo pasado. Tras terminar sus estudios en la Universidad, Sketter, una joven blanca y sureña, regresa y, sin pretenderlo, altera la vida de su ciudad y la vida de sus amigos al entrevistar a mujeres negras que, durante años, habían trabajado al servicio de las grandes familias de la localidad.

Por último, La guerra de los botones (Francia, 2011), de Christophe Barratier, cuenta el virulento conflicto entre dos bandas de chicos de dos pueblos vecinos y en el que los botones son el precio de la derrota. Mientras el mundo se ve sacudido por los terribles sucesos de la segunda Guerra Mundial, otra guerra se libra en un pequeño rincón del campo francés.


